viernes, 6 de noviembre de 2009

Raindrops Keep Falling On My Head

Tener la certeza de que lo que sientes no se va. La certeza de que va en aumento quedándose con tu espacio, el espacio que usas para vivir y aquel dónde antes te sentias feliz, protegido. Vivir sabiendote equivocado, observado, engañado.
Un día te levatas y las cosas han cambiado - tal vez no sea fuera- pero tu cristalino no acierta a ver el cielo azul y la blancura de la nieve. Lo que ayer era pardo hoy se vuelve negro, y lo blanco pardo.
Las cosas se oscurencen, la gama de colores calidos se va enfriándo poco a poco, dejando el rojo de un cobre que invita a irse a casa a cobijarse.
Tán sólo el humo de un cigarrillo es capaza de camuflarte. Tan sólo el olor del calfe recien hecho es capaz de sustraerte de tu catatonia. Pero de repente alguien habla en la sala y la paz que habías creado se va, se te escapa entre las manos como al camarero se le derrama una gota de café por el borde de la taza. Es justo, en ese momento -cuando la gota llega al plato dónde reposa la taza y cuando vuelves a la dura realidad- cuando ves la verdadera sinceridad de la gente. Cuando tu interlocutor expone ante ti su realidad, o a veces lo que cree que es la realidad. Es en ese momento cuando te sientes terriblemente egoísta por pensar en ti, por tener la desfachated de pensar en ti. La vergüenza de no poner todos tus sentidos en los problemas de los otros.
Es ese sentimiento que coge número para unirse a los que ya te acompañan en tu lado izquierdo, en el malo, y que hoy por hoy es el que más pesa, el que más se hace notar. Es ese lado que te hace sentir sucio icluso depués de la ducha.
Pero ese lado que por suerte desaparece también de vez en cuando, si sabes como hacerlo, si aprendes a ignorar ciertas cosas, si aprendes a aceptar lo que te ocurre y que es lo que te mereces, por poco que te guste, por mucho que te duela, por mucho que te hunda en la más profunda de las pofundidades, acabará siendo parte de ti. Y el dolor y las ganas de no salir a la calle, seguirán latentes en ti. Pero aprenderás a disimularla,
Aprenderás a ver tus grandes defectos como una parte de ti, pero sólo si no te dejas engañar, porque los defectos nunca se llegan a interiorizar, nunca los llegas a normalizar. Cada vez aparecerán más, incluso vendrán como una consecuencia de lo que creías que eran tus mejores virtudes. Siempre aparecen y reaparecen.....



Intentando ver lo pardo blanco

jueves, 5 de noviembre de 2009

Impermeable azul

Encontrase de repente una noche en casa, saboreando un mate y escuchando a Carmen McRae, abrigadito en una chaqueta de lana, sintiendo el frío del otro lado del cristal, al fin solo, al fin loco. Decidiendo entre ver "las horas" leer a Virginia Wolf o algún libro de poesia. Pensando en el día que se acaba. Pensar en hacerte pequeñito, desapareer lentamente y sentirte tan insignificante y tan invisible como una gota de lluvia en plena tormenta.

Miles de ojos siguen esa gota en su decadencia desde las nubes, indefensa y solitaria prosigue su camino, siempre hacia abajo, siempe perdiéndo volumen, sintiendose tonta y torpe entre el resto de maravillosas gotas que la acompañan - de lejos - en la caida -y que la sueperan en todo, más bonitas,brillantes, esponjosas-.
Con la velocidad del trueno que cae en la noche, notas esa estúpida sensación de ser observado -más propia del Show de Thruman o de un esquizofrénico paranóide, incapaz de demostrar sentimientos, abúlico perdido, anhedónico profundo, con dificultades para escribir- sintiéndose traicionado por todo y por todos, siendo participe de un juego que no conoce y no le gusta, pero al que uno se ve obligado a participar. A veces sentirse como en una obra de Shakespeare, sintiéndote como el mismísimo Oberon.
DE repente te replantes si lo que crees es lo que hay o si tu percepición ha decidido hacer un viaje al cerebro de Virginia Wolf.
Luchas contra esos sentimientos que te desequilibran. Pero a veces no es fácil.







Derrocando al Estado Paranoide

lunes, 26 de octubre de 2009

Everyday i love you less and less

Espejos. Son el objeto más cruel que existe. Te devuelven tu reflejo cuando menos lo necesitas o cuando ni tan siquiera lo esperas. Pero lo malo no es ver tu reflejo, es ver que esta sólo, que el único reflejo es el tuyo.

De repente, un sábado te descubres en casa, sin ganas de salir, sin ganas de conocer gente o sin ganas tan siquiera de moverte de la cama. Te descubres viendo fotos de gente enamorada a orillas del mar o profesándose amor eterno. Y sin saber como te imaginas el futuro, un futuro donde sigues sólo, sin nadie que te arrope por las noches, rodeado de gatos y con dos espantosas figuras de los amantes de porcelana en el mueble del comedor.
Y vuelves a la realidad, o a una realidad más cercana, donde haces que las visitas en las redes sociales de las personas de las que un día te creiste enamorado se disparen. Revisando las fotos con la esperanza de encontrar algo que te de las fuerzas para seguir. Para engañarte a ti mismo. Porque es la forma para poder conseguir un futuro sin pelos de gato en el sofá y sin casas recargadas de figuras de porcela.

Pero si eres fuerte descubriras que la vida es algo más no sólo recuerdos y amor. Hay amistad, hay un presente por vivir, una carrera que terminar o tal vez un siple dibujo que queramos hacer. Pero sea como sea siempre encontramos la forma, no de seguir si no de vivir. Y vivir disfrutándo del momento y de las personas que nos rodean. Es algo que no podemos olvidar y ya nos lo dijo BP ser felices haciendo felices a los demás.


Sin embargo el reflejo es más dificil, porque no solo refleja nuestra cara, refleja nuestros defectos, esos que cada vez se hacen más patentes, que cada vez crecen más, nos invaden y no dejan que veamos nuestras virtudes. A veces la opresión que nos hacen es insoportable y no hay trucos para aliviarla, tal vez sea imposible. Tal vez nos persiga para siempre. Pero lo que es seguro es que nuestro reflejo no desaparecerá siempre nos perseguirá como un stigma y tendremos que convivir con él.


Tapando con telas todos los espejos.

domingo, 18 de octubre de 2009

Deny, denny, denny


¿Sabes?
A veces no es fácil continuar. A veces es dificil saber lo que se quiere. A veces las dudas no dejan que concilies el sueño o que sigas adelante con tus planes o que focalices en lo que tienes delante.

La clave para superarlo es negar, negar lo que sentimos, negar que no podemos seguir o negar que no sabemos cómo hacerlo. Y sobre todo no hacer caso a esa gente que viene a decirnos que después de la tormenta viene la calma, que lo que no te mata te hace más fuerte, porque es mentira. Lo que no te mata te hiere.

Cuando negamos lo que sentimos nos herimos. A veces existe una pequeña conexión entre la persona por la que sentimos algo y nosotros, y cuando esa conexión se rope acabamos de zozobrar, nos quedamos tirados, esperando bajo la lluvia a que se acabe, a que deje de llover, pero a veces, la conexión da un último chispazo haciéndonos recordar, haciendo que terminemos de ahogarnos, haciéndo que todo por lo que habiamos luchado se hunda, y nos arrastre.



Escribiendo cosas sin sentido para poder negar.

lunes, 5 de octubre de 2009

I put a spell on you

Hoy es otra de esas noches en las que prentendes escribir. Una de esas noches en las que piensas que has desaprovechado la tarde e intentas escribir algo para compensarlo. La noche de uno de esos días que pasan sin pena ni gloria. Que pasan porque tienen que pasar.
Pasan recordando dias mejores o esperando que vuelvan las noches pucelanas rodeado de gente maravillosa, de ideales que flotan en el aire, de esperanza ayudándonos a seguir, de emociones nuevas u olvidadas que nos ponen los pelos de punta.
De canciones estremecedoras. Canciones que parecen hechizadas y nos atrapan, nos dejan en un momento. Nos envuelven en un sueño maravilloso. Sueños que se quedan atrapados en nuestras almohadas. Y almohadas que si pudieran hablar desvelarían al mundo entero nuestros más ocultos sueños, nuestras más temidas pesadillas y los secretos más oscuros.
Y es que hasta el hombre más fuerte del mundo tiene sueños. Pero también tiene miedos y esperanzas. Y es que si su almohada pudiera hablar sería su peor enemigo. Ella nos contaría que tienen las preocupaciones de un hombre cualquiera y sus mismas debilidades.
Si de vez en cuando nos preocuparamos por escuchar las almohadas de los demás, descubriríamos que el más fuerte de los hombres y el más debil de ellos apenas se diferenciarían.
Y es que si en vez de fijarnos en el cómo es o en el cuánto tienen el otro nos preocuparamos de sus sueños o del cómo está todos viviríamos más felices. Estaríamos más contentos y tirariamos menos días desperdiciados.







Escuchando almohadas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Se acabo

Nos esforzamos cada dia, a cada segundo. Nos esforzamos por levantarnos, por mantener los ojos abiertos y nos esforzamos por no quedarnos dormidos en clase.

Pero cuando más nos esforzamos es para liarnos los sentimientos. Nos pasamos largas horas pensando que es lo que piensan de nosotros, que porque te dijo eso la chica de la tercera fila a la izquieda, o porque te miro la chica de recepción. Tal vez la respuesta a todas esas incógnitas no sea otra que la más simple. La que hemos tenido delante todo este tiempo.
Pero por mucho que las encuestas de Europa digan, somos personas trabajadoras, nos gusta trabajar en cosas inútiles, perder el tiempo y acabar liando todo tantoq ue no sabremos ni por donde hemos empezado...


Yo ya no me lio mas. SE acabo

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La loba, el lobo y Seonee al completo

Hermandad significa unión. Unión entre dos o más personas.
Pasar doce días con personas que apenas conocias o que conocias menos de lo que creías, en un lugar alejado de tu mundo cotidiano, crean un sentimiento muy parecido a la hermandad.
Podría escribir mil cosas sobre cada uno de vosostros(Yeray buscando faltas de ortografía, Gamo riéndose, Inés asintiendo con la cabeza, Pilar analizándolo todo, Sara Carrick riendo, Mario Gil siendo feliz...) pero prefiero escribiros algo así.
En doce días hemos aprendido a ser peces, a ser educadores educados, a sonreir y a llorar. Hemos conocido a gente maravillosa que marcará nuestra vida, queramos o no. Aún nos quedan otros 3 días intensivos, pero nos quedan años para poder colaborar y seguir educandonos los unos a los otros. Y es que somos scout porque nos gusta ser hernamos, porque nos gusta aprender cuando enseñamos, nos gusta emocionarnos con unas cuantas velas en una sala a oscuras. Nos gusta saltar los muros de lo cotidiano, mostrarle a la gente que sabemos ser felices con lo que tenemos, aprender de nuestro entorno. Que nuestra vida está marcada por la alternativa, que pueden llamarnos ñoños y que nos haga reir. Que reir cura todos los males, que una ponencia sobre legislación puede ser entretenida, que prevenir es mejor que curar...
Pero sobre todo somos scout porque sabemos querernos y cuidarnos sin necesidad de demostrarlo en público y que somos scout porque queremos un mundo mejor y luchamos por él.

Nunca os dejeis abatir por la monotonía, ni por la frialdad. Sed siempre felices y hacer que otros lo sean como alguien dijo alguna vez. Y sobre todo sentiros siempre orgullosos por haber estado en este curso de monitores.




Dejarse llevar suena demasiado bien, jugar al azar........

Y pasear viendo mil nuevas lunas amanecer.