A veces sin querer la vida te pone un espejo. Un espejo que te enseña tus peores facetas y que haga que tenga ganas de cambiar de persona.
Hoy despues de un atoanalisisi me siente una mala persona una persona hoorrible que porboca el caos y el mal alla donde va.
martes, 29 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
I dream a little dream of me

Y otra noche que dedico a ver todas las horas del reloj. Calculando las que me quedan para dormir y no son muchas.
En mi cabeza se agolpan sin orden ni concierto miles de ideas, miles de sentimientos. Tal vez sea la culpabilidad.
Sólo sé que no quiero echarle la culpa a nadie. Que como nos enseñaron a decir de peqeuños, por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Es el momento de tomar las riendas de mi vida. Aceptar la responsabilidad y no luchar contra ella. Te escondas donde te escondas siempre estará ahí para encontrarte.
Siempre que elijas no rebelarte contra la responsabilidad, contra las obligaciones, tendrás la opción de tomar las riendas de tu vida y dejar de soñar con pequeños sueños de ti para hacerlos una relaidad. Ya no necesitarás los pies para andar porque podrás volar.
Podrás volar para ver que camino está tomando tu vida y si quieres que siga por ese camino, o por el contrario encaminarla por uno nuevo. Uno que te conduzca a tus sueños, a esos sueños qeu siempre has querido realizar. Esos sueños que tienen que ser la realidad misma sin decoración, sin fantasias construidas para evadirla.
Sin andarnos por los Cerros de Úbeda, ni cerro o motaña alguna porque no son horas,empiezo a ver las consecuencias. Las consecuencias a mis actos. Las consecuencias que me mantien despierto en plena noche cuando al día siguiente tengo que madrugar. Supongo que es un paso previo a aceptar la responsabilidad. Y es que ser responsable de tus actos es un asco. Pero tan necesario como respirar y tan doloros como cuando te golpeas el dedo meñique del pie con una esquina cuando vas a beber agua en un noche cualquiera.
Sólo necesito una cosa y es alguien que me guie. Alguien que me asesore y me ayude a ver si lo que hago está bien o no. Porque tengo demasiadas dudas como para dirigir mi vida por un camino o por el otro. Porque no atisbo a ver mis manos en pleno día. Que me pierdo,me pierdo, me pierdo... No sé dónde buscar los paramentros que me ayuden.
Y a estas horas como dijo Bumbury es hora de hablar del engaño de los hombres y sus voces. Porque ¿de quién te fias si no puedes ni siquiera ver tus manos? Puede que no se pueda confiar plenamente en nadie. Tan solo en ti mismo. Pero es tan dificil,no sé hacerlo, nunca me enseñaron. Y no quiero fiarme de nadie. O tal vez es más que no puedo. Porque aunque he derribado los muros con los que me escondí en su día, aún me queda unos cuantos en proceso de construcción y una armadura de hierro pulido que me impide mostrarme a los demas. Una armadura, que ha decir verdad, no quiero quitarme porque me protege. Y solo tú podrás protegerte del todo. O de todos.
lunes, 31 de mayo de 2010
La marca en nuestra frente es la de Cain
De pequeño nos enseñan que a las personas buenas les pasan cosas buenas, asi que hay qeu hacer cosas buenas para que el día de mañana tengamos un buen trabajo y una buena vida. Cuando somos pequeños nos enseñan que Dios nos compensará si somos buenos. De mayores comenzamos a creer en el karma y volvemos a creer que si somos buenos nos pasaran buenas cosas. Pero ser buenos no es fácil.
Para ser buenos es necesario tener autocontrol. El autocontrol se basa en saber discriminar los impulsos. Y mi caractaristica es la impulsividad, ligada estrechamente a la autodestruccion. Y la incoherencia tampoco me ayuda. Tal vez sea imposible tener buen Karma con estos extras de serie. Tal vez mi marca sea tenener el Karma tan sucio como la bayeta de cualquier mecanico. Tal vez esto será así siempre, por los siglos de los siglos.
Para ser buenos es necesario tener autocontrol. El autocontrol se basa en saber discriminar los impulsos. Y mi caractaristica es la impulsividad, ligada estrechamente a la autodestruccion. Y la incoherencia tampoco me ayuda. Tal vez sea imposible tener buen Karma con estos extras de serie. Tal vez mi marca sea tenener el Karma tan sucio como la bayeta de cualquier mecanico. Tal vez esto será así siempre, por los siglos de los siglos.
jueves, 6 de mayo de 2010
Suddenly
De repente tú. De repente tu sólo. Y de repente la verdad.
Una verdad que nos supera y nos desborda. No sabes por dónde cogerla. Y tal vez no quieres. La verdad es demasiado dura como para no esconderla y escoger otra que nos venga mejor. Que convierta nuestas fantasias en realidad, y los aspectos feos se vayan lejos, muy lejos.
Y otro curso se acaba, y otros examenes empiezan. Y otra vez verano. Y otra vez rutina de la que no podemos escapar.
La ciudad me ahoga. Los examenes me agovian. Y la solteria me empieza a aburrir. Pero soy incapaz de poner remedio. SEguiré esperando al campamento de verano, al fin de examenes y a fantasias incompletas con personas inalcanzables.
Y otra vez a penar, leer, escribir...
Una verdad que nos supera y nos desborda. No sabes por dónde cogerla. Y tal vez no quieres. La verdad es demasiado dura como para no esconderla y escoger otra que nos venga mejor. Que convierta nuestas fantasias en realidad, y los aspectos feos se vayan lejos, muy lejos.
Y otro curso se acaba, y otros examenes empiezan. Y otra vez verano. Y otra vez rutina de la que no podemos escapar.
La ciudad me ahoga. Los examenes me agovian. Y la solteria me empieza a aburrir. Pero soy incapaz de poner remedio. SEguiré esperando al campamento de verano, al fin de examenes y a fantasias incompletas con personas inalcanzables.
Y otra vez a penar, leer, escribir...
jueves, 29 de abril de 2010
Lunes o martes (virginia Wolf)
Perezosa e indiferente, sacudiendo con facilidad el espacio de sus alas, conocedora de su camino, pasa la garza sobre la iglesia, bajo el cielo. Blanco e indiferente, ensimismado, el cielo cubre y descubre sin cesar, se va y se queda. ¿Un lago? ¡Quítale las orillas! ¿Una montaña? Sí, perfecto, con el oro del sol en las laderas. Cae desde lo alto. Helechos o plumas blancas, siempre, siempre...
Deseando la verdad, esperándola, destilando laboriosamente unas pocas palabras, deseando siempre (se inicia un grito a la izquierda, otro a la derecha; ruedas golpean divergentes; omnibuses se conglomeran en conflicto), deseando siempre (el reloj asevera con doce claras campanadas que es mediodía; la luz vierte escamas de oro; niños se arremolinan), deseando siempre verdad. Roja es la cúpula; de los árboles cuelgan monedas; el humo sale lento de las chimeneas; ladrido, alarido, grito. «Compro metal»... ¿Y la verdad?
Como rayos orientados hacia un punto, pies de hombres, pies de mujeres, negros o con incrustaciones doradas (Esa niebla... ¿Azúcar? No, gracias... La commonwealth del futuro), la luz del fuego salta y deja roja la estancia, salvo las negras figuras y sus ojos brillantes, mientras descargan una camioneta fuera, la señorita Thingummy sorbe té en su mesa escritorio, y las vitrinas protegen abrigos de pieles.
Cacareada, leve cual hoja, rizada en los bordes, pasada por las ruedas, plateada, en casa o fuera de casa, reunida, esparcida, derrochada en diferentes platillos de la balanza, barrida, sumergida, desgarrada, hundida, ensamblada... ¿Y la verdad?
Recordar ahora junto al fuego del hogar la blanca plaza de mármol. De las profundidades de marfil se alzan palabras que vierten su negrura, florecen y penetran. El libro caído; en la llama, en el humo, en las perecederas chispas; o ya viajando, la bandera en la plaza de mármol, minaretes debajo y mares de la India, mientras los espacios azules corren y las estrellas brillan... ¿la verdad?, o bien, ¿satisfacción con su proximidad?
Perezosa e indiferente la garza regresa; el cielo cubre con un velo sus estrellas; las borra luego.
Deseando la verdad, esperándola, destilando laboriosamente unas pocas palabras, deseando siempre (se inicia un grito a la izquierda, otro a la derecha; ruedas golpean divergentes; omnibuses se conglomeran en conflicto), deseando siempre (el reloj asevera con doce claras campanadas que es mediodía; la luz vierte escamas de oro; niños se arremolinan), deseando siempre verdad. Roja es la cúpula; de los árboles cuelgan monedas; el humo sale lento de las chimeneas; ladrido, alarido, grito. «Compro metal»... ¿Y la verdad?
Como rayos orientados hacia un punto, pies de hombres, pies de mujeres, negros o con incrustaciones doradas (Esa niebla... ¿Azúcar? No, gracias... La commonwealth del futuro), la luz del fuego salta y deja roja la estancia, salvo las negras figuras y sus ojos brillantes, mientras descargan una camioneta fuera, la señorita Thingummy sorbe té en su mesa escritorio, y las vitrinas protegen abrigos de pieles.
Cacareada, leve cual hoja, rizada en los bordes, pasada por las ruedas, plateada, en casa o fuera de casa, reunida, esparcida, derrochada en diferentes platillos de la balanza, barrida, sumergida, desgarrada, hundida, ensamblada... ¿Y la verdad?
Recordar ahora junto al fuego del hogar la blanca plaza de mármol. De las profundidades de marfil se alzan palabras que vierten su negrura, florecen y penetran. El libro caído; en la llama, en el humo, en las perecederas chispas; o ya viajando, la bandera en la plaza de mármol, minaretes debajo y mares de la India, mientras los espacios azules corren y las estrellas brillan... ¿la verdad?, o bien, ¿satisfacción con su proximidad?
Perezosa e indiferente la garza regresa; el cielo cubre con un velo sus estrellas; las borra luego.
martes, 13 de abril de 2010
My Fauvorite Mistake
Y empiezo a pensar que mi vida no es como planeaba y que puede que nunca lo sea. Y que pienso demasiado en el futuro y poco en lo que tengo delante de mí. Que ya es la hora de olvidar el futuro y escribir un pasado nuevo. Que vivir para esperar el futuro es tirar el tiempo porque el mañana es hoy, y hoy toca vivir, disfrutar, alegrar...
Pasarse la vida como las protaganistas de los cuentos de hadas puede ser la peor de las torturas porque basar toda tu vida y tu felicidad en encontra el amor que te pague las facturas y haga que de repente seas más guapo que antes es peor tortura que una condena perpetua.
El amor no llega de repente a llamar a nuestras puertas, como todo. Sí de verdad queremso algo tenemos que luchar por ello. Y no esperar a qeu aparezca. Si no nos gusta algo hacemos lo posible por cambiarlo o por evitarlo, limitarse a dejar que las cosas pasen es lo más sencillo que podemos hacer, pero la vida no es sencilla. La vida es una continua lucha. Pero lo más duro de la lucha no es el combate, es la decisión. La decisión de mandar a la mierda el hábito de ser pasivo. De observar.
siendo un actor
Pasarse la vida como las protaganistas de los cuentos de hadas puede ser la peor de las torturas porque basar toda tu vida y tu felicidad en encontra el amor que te pague las facturas y haga que de repente seas más guapo que antes es peor tortura que una condena perpetua.
El amor no llega de repente a llamar a nuestras puertas, como todo. Sí de verdad queremso algo tenemos que luchar por ello. Y no esperar a qeu aparezca. Si no nos gusta algo hacemos lo posible por cambiarlo o por evitarlo, limitarse a dejar que las cosas pasen es lo más sencillo que podemos hacer, pero la vida no es sencilla. La vida es una continua lucha. Pero lo más duro de la lucha no es el combate, es la decisión. La decisión de mandar a la mierda el hábito de ser pasivo. De observar.
siendo un actor
lunes, 12 de abril de 2010
Anoche
Dicen que el ser humano es el animal más inteligente. Que es el que mejor domina el lenguaje y el más capaz en sus relaciones sociales. Al qeu dijo esto habría que darle una patada en el culo.
Cada vez que se nos acumulan los sentimientos o que tenemos demasiados sentimientos de repente somos incapaces de comunicar nada o de decir algo. Tan sólo somos capaces de emitir algo parecido a un gruñido. Y después del gruñido todo cambia. Es como si tu enfoque cambiará. Como si lo que era verdad dejará de serlo y eso para una persona que vive en sociedad y qeu sufré cambios de humor de forma natural es bastante peligroso, porque al risgo natural y diario se suma el del cambio de perspectiva.
Pero lo peor, lo peor de toda esta situación es que no sé cambiarlo y, en realidad tampoco puedo porque de alguna forma es algo que llevo pegado a mí.
Cambio, cambio, cambio
Cada vez que se nos acumulan los sentimientos o que tenemos demasiados sentimientos de repente somos incapaces de comunicar nada o de decir algo. Tan sólo somos capaces de emitir algo parecido a un gruñido. Y después del gruñido todo cambia. Es como si tu enfoque cambiará. Como si lo que era verdad dejará de serlo y eso para una persona que vive en sociedad y qeu sufré cambios de humor de forma natural es bastante peligroso, porque al risgo natural y diario se suma el del cambio de perspectiva.
Pero lo peor, lo peor de toda esta situación es que no sé cambiarlo y, en realidad tampoco puedo porque de alguna forma es algo que llevo pegado a mí.
Cambio, cambio, cambio
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