sábado, 1 de enero de 2011

Universos paralelos.


Cuando algo empieza normalmente no sabes como terminará. Cuando de pequeño te rodean de niños de tu edad, preparan actividades, te hablan sobre valores y te llevan al campo no puedes creer que eso algún día llegué a terminarse pero lo cierto es que las cosas siempre llegan a un fin, a su propio fin.
Mi padre nunca supo dar consejos, el no es un modelo a seguir. Pero una vez me dijo algo sensato, algo que tal vez sacó de un libro o una película, pero que me marco. Él me dijo que en la vida todo son ciclos. Y los ciclos terminan por acabarse. Y lo malo es que tenia razón. Pero me gusta pensar que cuando esos ciclos se acaban las personas realmente importantes, las personas que han marcado el ciclo se quedan. Tal vez no para siempre. Pero se quedan.

Me encanta dormir con vosotros. Es una de las mejores cosas de mi vida.
Es probable que las cosas no acaben siendo como esperas pero lo cierto es que cuando los ciclos se acaban, lo notas. Algo en el ambiente. Tal vez un olor. Tal vez una corazonada. Y ese momento ha llegado. Los puntos de inflexión existen. Y a veces hasta que no has metido el pie dentro no te das cuenta de lo que está pasando.
Si mi ciclo se cierra, estaré contento. la gente se queda conmigo. Las experiencias. Las canciones y las emociones. Lo he vivido. Es mio. Soy yo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Esperaré


¿Has tenido alguna vez la necesidad de derrumbarte en la calle?¿Has sentido que eres incapaz de continuar sin algún apoyo?
Dicen que la verdad nos hará libres, que no debemos mentir, que debemos ser buenos. Pero la realidad, la cruda realidad, es que la verdad duele. La verdad hiere mucho más profundo que en la piel. La verdad nos despedaza como idiotas cuando se descubre. Porque lo cierto es que la verdad es como el corazón de una cebolla se oculta entre capas de absurdas mentiras que hacen que nuestro día a día sea más fácil.
Cuando descubres la verdad todo se derrumba. Nunca crees que el último abrazo será el último siempre piensas que habrá más, pero no los hay y eso es devastador.
La verdad es un asco, a veces, tan sólo a veces, es mejor vivir con pequeñas mentirijillas que nos hagan la vida más fácil.

Odio las verdades que nos hacen crecer.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

losing day

La comunicación ha hecho posible que los hombres seamos capaces de entendernos. Hasta tal punto que una sola frase, algo sin valor económico alguno, pueda hacer que tomes decisiones u otras.
También son capaces de hacernos actuar y sentir. Pero si las frases son contradictorias y vienen acompañadas de gestos, actos y miradas que nos indican lo contrario que la frases, la base de la comunicación se pierde. La comunicación deja de valer, y los impulsos, son más poderosos.
Así que si alguien te dice que no seas impulsivo dale una patada

lunes, 22 de noviembre de 2010

Slow night, so long




Ha llegado el momento. Se cierra el capitulo. Se acaba el libro. Cae el telón. Ha llegado el momento de tomar decisiones.
Precipitadas. Incorrectas políticamente. Incoherentes. Imprecisas. Pero ha llegado el momento de realizarlas.

Cuando ves españoles por el mundo y piensas que cualquier destino podría ser el tuyo. Cuando te das cuenta de que no tienes a nadie para que te cante fix you o que lo único que te apetece es cerrar los ojos y taparte los oídos, te das cuenta de que no existen lazos que te aten lo suficientemente a nada. Que puedes quitarte las cintas que te atan y buscar tu vida. La que es tuya de verdad, no la que te vino impuesta desde la cuna.

Ha llegado el momento de cambiar. De hacer todo aquello que no te atreviste a hacer, pero siempre lo has deseado.
Empezar a ser tu mismo. Dejar de soñar con lo que debería ser y luchar por conseguirlo por mucho esfuerzo que nos cueste.
Los sueños nos se hacen realidad por si solitos, necesitan de alguien que les de forma y quien mejor que uno mismo para crear lo que se sueña.
Ha llegado el momento del cambio

lunes, 8 de noviembre de 2010

Déjame vivir con alegría

Dicen que las relaciones humanas cuentan siempre con un mínimo de tres vértices. Incluso las relaciones de pareja más íntimas cuentan siempre con un tercero. Un tercero sobre el que descargar frustraciones, miedos y dudas. Un tercero que es más débil en la relación y que tiene las de perder cuando se producen malentendidos en la relación.

A veces no somos conscientes de que somos un vértice, otras veces no nos damos cuenta de que nuestro vértice es el más débil. Y cuando nos damos cuenta que el nuestro es el más débil empiezan a no gustarnos los triángulos. Pero seguimos aguantando en el vértice esperando a que se convierta en el lado fuerte. En el lado que prevalecerá tras las discusiones. Confiando en que el otro lado del triángulo se incline hacia nosotros.
A veces solo nos queda confiar.

Aceptar que las relaciones siempre adquieren un punto álgido y que después decaen como las nubes llenas de agua, son más bonitas cuanto más grises. Al principio descargan su contenido con toda la intensidad y al final tan solo unas gotas incapaces de asustar ni al más pequeño de los insectos.
Y volvemos a desear cambiar de lado en el triángulo. o simplemente cambiar de triángulo.

martes, 26 de octubre de 2010

the game

El juego.
Para jugar es preciso tener unas reglas, unas normas que nos digan lo que está permitido y lo que no lo está. Todo juego se basa en unas reglas. Cuando somos pequeños todas las reglas que tenemos que aprender es que si cuentan hasta 50 y no te has escondido pierdes. Y si te encuentran... pierdes. Lo malo es que de mayor las normas cambian y se hacen más complejas, de forma que no siempre es fácil entenderlas.
Cuando te saltas esas normas te penalizan. Aunque, a veces, las saltas sin quererlo. Otras veces el juego no te gusta y acabas por cansarte y dejar de jugar.
El juego a veces se vuelve complicado, confuso e incoherente.


El juego debería ser sencillo

miércoles, 6 de octubre de 2010

Cuentoquitamiedos

Tranquilidad. SEntirse como flotando en un rio sin importarte nada más.
Simplemente dejarte fluir. No pensar. No sentir. Y de repente sentir esa quietud en lo más profundo de tu ser. SEntir como si pequeñas luces se fueran iluminando en tu camino haciéndotelo más fácil.
Notar qeu maduras. Notar que afrontas tus miedos y son más pequeños que lo que parecían ser antes, cuando tu camino apenas iluminado con el tintineo de unas cuantas velas los ocultaba en la oscuridad y les hacia paracer mucho más grandes y temibles.
Pero sobre todo notar que lo qeu te aterraba lo que no querias que fuera cierto se muere porque no existia.

"La comunicación es una de las primeras cosas que aprendemos en la vida, es curioso que conforme vamos creciendo y asimilando palabras y aprendiendo hablar menos sabemos que decir o como pedir lo que queremos de verdad"