Música alta, muy alta, lo suficiente para no oírme pensar.
Ha llegado el momento de construir muros, ha llegado el momento que estaba esperando. El momento decisivo, el momento raro de mi vida.
Ahora más que nunca me siento sólo. Y sé que este sentimiento está condenado a permanecer en mi cama por unas cuantas Lunas más.
Estar despierto me hace daño, dormir no puedo.
Por fin he dicho todo lo que tenía que decir. He oído lo que tenía que oír. He llorado. Lo he pasado mal, y ahora no sé cómo me siento. No se si me he aliviado, si he perdido una carga, o si por el contrario me he quitado una pero me he puesto otra peor.
Antes tenía dudas, ahora, aunque algunas siguen, ya no las tengo. Ahora tengo miedo frente al futuro. Antes sabía lo que debía hacer, lo que tendría que hacer, aunque siempre desee que el tiempo lo hiciera por mi. Pero ahora ya no lo sé.
Tengo proyectos, tengo metas, tengo sueños, pero no la fuerza para cumplirlos si no tengo a alguien esperando en casa.
Lo que más necesito en estos momentos es fuerza. Fuerza y valor. Valor para acabar lo que se tiene que acabar. Cambiar relaciones y cariños. Cambiarlos y tal vez no encontrarlos en otras personas. Volver a empezar de cero, cuando ya iba por cinco. Vivir con el miedo de que la historia se repita, que las antiguas predicciones de madre enfadada se hagan realidad. Miedo a afrontar experiencias en solitario de nuevo. Seis meses viviendo sólo han sido bastantes, por lo menos por ahora. Afrontar otra temporada sin abrazos, sin caricias es una tortura que no quiero conocer. No la quiero conocer porque no me la merezco.
Merezco conseguir lo que necesito, lo que quiero, lo que me merezco de verdad. Ya he luchado y perdido, ahora me tocaría luchar y ganar, por una vez, no pido más.
http://www.youtube.com/watch?v=b-I2s5zRbHg&ob=av3e
domingo, 22 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
cada dia peor
Ahora vengo con fuerza y me he decidido a quedar contigo. Hoy vengo con fuerza y tu sin ganas porque ya sabes lo que se te viene. Pero es tu momento de asumir responsabilidades y yo ya no tengo ganas de seguir jugando. Ni contigo ni con nadie esto es un asco cada dia es peor
miércoles, 4 de enero de 2012
Aida
Hoy me siento con menos fuerza que nunca. Siento que no se donde seguir no sé lo que quiero ni donde debo ir
martes, 3 de enero de 2012
Mañana
Me quiero ir de Salamanca, de España, de mi entorno. no tengo fuerzas ni ganas de seguir. Nunca he pedido grandes cosas, nunca suelo pedir nada, pero ahora que pido atención no la voy a tener.
lunes, 2 de enero de 2012
Cosas de la vida
Sigamos donde lo dejamos. Han pasado seis meses. Sé que mi vida no es la única que cambia y pasa. Soy consciente de que la vida pasa de que todo cambia. Pero no quería que mi marcha fuera así, y menos mi retorno.
No esperaba una fiesta sorpresa donde todo el mundo se escondiera y gritara ¡Sorpresa! y me agobiaran preguntándome cómo lo había pasado, qué me apetecía hacer... Pero tampoco esperaba que se me diera un abrazo y un hasta luego. Que me sentaran para hablar de mi y acabar viendo como la persona de mi lado se pone a hablar por teléfono. Esperaba recibir llamadas, hacer a la gente esperar, ilusionarnos al volver a vernos...
He pasado 6 meses pensando en todo esto y en las personas y en las situaciones. He pensado en volver para poder hablar, descargar mi cabecita, reirme y salir de fiesta. Pero he conseguido sentirme más sólo que en la montaña, más aislado que con el metro y medio de nieve en la puerta de mi casa y esto en medio de la gran urbe, pero que se le va a hacer la vida es injusta por donde se le coja.
No esperaba una fiesta sorpresa donde todo el mundo se escondiera y gritara ¡Sorpresa! y me agobiaran preguntándome cómo lo había pasado, qué me apetecía hacer... Pero tampoco esperaba que se me diera un abrazo y un hasta luego. Que me sentaran para hablar de mi y acabar viendo como la persona de mi lado se pone a hablar por teléfono. Esperaba recibir llamadas, hacer a la gente esperar, ilusionarnos al volver a vernos...
He pasado 6 meses pensando en todo esto y en las personas y en las situaciones. He pensado en volver para poder hablar, descargar mi cabecita, reirme y salir de fiesta. Pero he conseguido sentirme más sólo que en la montaña, más aislado que con el metro y medio de nieve en la puerta de mi casa y esto en medio de la gran urbe, pero que se le va a hacer la vida es injusta por donde se le coja.
lasldlasdlasld
Cuando el suicidio se hace una opción, es que algo va mal. Cuando no tienes un norte, cuando lo que era ya no es algo va mal. Y parece ser que algo en mi vida va realmente mal.
No quiero hacerme la victima, ni llorar por los rincones. Pero creo que hasta el microondas se ha puesto en mi contra, no me deja calentar el agua para un té. La lavadora me destiñe la ropa, el ordenador se apaga a gusto, el móvil no funciona y estoy harto de twitter, facebook y tuenti.
Para ser justos hay que decir que he estado 6 meses viviendo fuera. Haciéndome ilusiones, esperando ser javascript:void(0)recibido a manos abiertas por las personas que pensé que eran mis amigos, harto de tantas cosas, harto de luchar.
No quiero hacerme la victima, ni llorar por los rincones. Pero creo que hasta el microondas se ha puesto en mi contra, no me deja calentar el agua para un té. La lavadora me destiñe la ropa, el ordenador se apaga a gusto, el móvil no funciona y estoy harto de twitter, facebook y tuenti.
Para ser justos hay que decir que he estado 6 meses viviendo fuera. Haciéndome ilusiones, esperando ser javascript:void(0)recibido a manos abiertas por las personas que pensé que eran mis amigos, harto de tantas cosas, harto de luchar.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Horses
Vienen en todas las direcciones y no sé dónde mirar. No sé por donde empezar, no sé lo primero que tengo que cambiar , lo primero que debo decir, lo primero que debo hacer, lo primero a remendar.
Siento que los jirones que han compuesto mi vida, mi personalidad empiezan a descoserse lentamente, tal vez sea que el hilo de mentira que los unía era demasiado débil. Pero los jirones se sueltan y salen volando y no sé dónde puedo conseguir unos nuevos más sólidos que me ayuden a seguir.
He aprendido muchas cosas, he perdido muchas otras. Llego a Salamanca pensando que me había desecho de los fantasmas pasados y descubro que están aquí donde siempre han estado, donde los dejé, pero están descansaditos. Esperando el momento de volver a atacar. Las paredes de mi habitación que antes me parecían tan seguras ahora me parecen hechas de papel. Mis antiguos sólidos ideales hoy lucen apagados y vulnerables. Mis pensamiento hacen que me duela la cabeza ya que ninguno se pudo liberar en seis meses.Mis pies están cansados de andar, y mis botas aún están nuevas, por estrenar. Y yo sigo viendo caballos que me persiguen, que salen de ningún lado. Y creo que de verdad se viene un final para mi. No sé dónde poner el pie. No sé que buscar, y llevo mucho tiempo sin saberlo. No sé a quién acudir para que me escuche. No sé que palabras elegir, no sé enfrentar las conversaciones que se me vienen por delante y que tengo pendientes desde hace meses, años.
No quiero volver a empezar el año. El invierno se irá y llegará el verano. Cuando este se vaya volverá a ser invierno y así la vida entera. Me he cansado de siempre lo mismo. De viajes de reencuentros, de pensamientos. De verdad que no quiero más, no puedo más.
Siento que los jirones que han compuesto mi vida, mi personalidad empiezan a descoserse lentamente, tal vez sea que el hilo de mentira que los unía era demasiado débil. Pero los jirones se sueltan y salen volando y no sé dónde puedo conseguir unos nuevos más sólidos que me ayuden a seguir.
He aprendido muchas cosas, he perdido muchas otras. Llego a Salamanca pensando que me había desecho de los fantasmas pasados y descubro que están aquí donde siempre han estado, donde los dejé, pero están descansaditos. Esperando el momento de volver a atacar. Las paredes de mi habitación que antes me parecían tan seguras ahora me parecen hechas de papel. Mis antiguos sólidos ideales hoy lucen apagados y vulnerables. Mis pensamiento hacen que me duela la cabeza ya que ninguno se pudo liberar en seis meses.Mis pies están cansados de andar, y mis botas aún están nuevas, por estrenar. Y yo sigo viendo caballos que me persiguen, que salen de ningún lado. Y creo que de verdad se viene un final para mi. No sé dónde poner el pie. No sé que buscar, y llevo mucho tiempo sin saberlo. No sé a quién acudir para que me escuche. No sé que palabras elegir, no sé enfrentar las conversaciones que se me vienen por delante y que tengo pendientes desde hace meses, años.
No quiero volver a empezar el año. El invierno se irá y llegará el verano. Cuando este se vaya volverá a ser invierno y así la vida entera. Me he cansado de siempre lo mismo. De viajes de reencuentros, de pensamientos. De verdad que no quiero más, no puedo más.
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